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Origen de la Cola Hacendado

La Cola Hacendado es un producto de marca propia de Mercadona, comercializado bajo Hacendado pero fabricado por un proveedor externo. En el caso de la cola convencional, el fabricante identificado en el etiquetado es Refresco Iberia S.A.U., compañía especializada en la elaboración de bebidas para marcas de distribución. La fabricación se realiza en España y, en determinadas referencias de cola Hacendado, aparece concretamente la planta de Oliva (Valencia).

Hacendado nació como marca propia de Mercadona en 1996, dentro del modelo por el que la cadena trabaja con fabricantes especializados que producen los artículos siguiendo sus especificaciones. Por tanto, la Cola Hacendado no es una bebida fabricada por Mercadona: Mercadona define y comercializa el producto, mientras que el fabricante se encarga de su elaboración. La propia compañía señala que los fabricantes de sus marcas propias aparecen identificados en el etiquetado.

La Cola Hacendado se ha consolidado así como una de las alternativas económicas a las grandes marcas de cola. La receta parte de los elementos habituales de este tipo de refrescos —agua carbonatada, azúcar o edulcorantes, colorante, acidulante, cafeína y aromas—, aunque su perfil de sabor busca competir en el terreno de las colas de marca a un precio mucho más bajo.

Cómo la conseguí

No tiene misterio. 

En cualquier Mercadona intergaláctico. 

Nota de cata

Nariz: aparecen enseguida recuerdos farmacéuticos, con tonos de Apiretal y Bisolvón, acompañados por un dulzor goloso que recuerda a una piruleta de corazón. Hay también un fondo muy reconocible de caramelo de cereza tipo picota, aunque con la particularidad de que la sensación recuerda más al interior, al jarabe dulce y ligeramente medicinal que queda una vez desaparece la parte exterior del caramelo.

Boca: entra con bastante gas y una carbonatación marcada, que aporta viveza y hace que el primer contacto resulte relativamente limpio. Durante los primeros segundos intenta reproducir el perfil de una cola convencional de referencia, con ese equilibrio entre dulzor, acidez, caramelo y notas especiadas que recuerda a la Coca-Cola. Sin embargo, enseguida aparecen matices más artificiales y farmacéuticos, con recuerdos de jarabe infantil, piruleta y caramelo de cereza.

Final: ligerísimas notas de vainilla y un cierr insulso. Una cola que comienza intentando jugar en el terreno de la Coca-Cola, pero termina mostrando una personalidad mucho más golosa, sintética y farmacéutica.

 

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