Parecido al original
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Sabor
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Dignidad
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Origen de la Carrefour Classic Cola

La Carrefour Classic Cola forma parte de la estrategia de marcas propias de Carrefour, una apuesta que la compañía desarrolló en España desde comienzos de los años ochenta. Carrefour señala que fue pionera en el sector español en el desarrollo de las marcas propias en 1982, con el objetivo de ofrecer productos de consumo habitual con una relación calidad-precio competitiva. Dentro de esa filosofía encaja perfectamente su gama de refrescos Carrefour Classic, entre ellos la cola, concebida como una alternativa económica a las grandes marcas de la categoría.

La versión que actualmente se comercializa en España se presenta como Cola Carrefour Classic’ y está disponible tanto en lata de 33 cl como en botella de dos litros. Carrefour la define legalmente como una bebida refrescante aromatizada y declara entre sus ingredientes agua carbonatada, azúcar, caramelo de sulfito amónico, ácido fosfórico, aromas naturales y cafeína. La compañía figura actualmente como fabricante, envasador o responsable alimentario del producto, aunque esto no permite determinar si la bebida ha sido elaborada siempre por Carrefour o si, como ocurre habitualmente con las marcas de distribución, ha contado con diferentes fabricantes a lo largo de su historia.

Carrefour Classic Cola representa así el clásico fenómeno de las colas de marca blanca: un refresco pensado para competir directamente con Coca-Cola y Pepsi en un terreno muy concreto, el del precio. Su fórmula busca reproducir las características básicas que el consumidor espera encontrar en una cola —dulzor, acidez, gas, caramelo y aromas— sin asumir el coste de una marca internacional. La gama Carrefour Classic se ha mantenido y ampliado con diferentes versiones, incluyendo Cola Zero y Cola Zero sin cafeína, demostrando que la cola sigue siendo uno de los productos básicos dentro del catálogo de refrescos de la cadena.

 

 

 

 

Cómo la conseguí

En el Carrefour de Logroño. No fue difícil.  

Nota de cata

La Carrefour Classic Cola sorprende desde el primer trago por alejarse bastante del perfil de una cola convencional. El gas no es especialmente potente y, sobre todo, no es una cola nada dulce. Parece deliberadamente alejada del modelo de la fórmula original en lo que respecta al azúcar: no busca ese golpe dulce y goloso tan característico de las grandes colas.

En nariz tampoco resulta demasiado reconocible como una cola. La salida aromática es diferente de lo habitual en este tipo de refrescos y, una vez en boca, aparece además un curioso sabor metálico que no suele encontrarse en las bebidas de esta categoría. El conjunto se aleja bastante del perfil clásico, hasta el punto de que el parecido con la fórmula original es más bien remoto.

Y, sin embargo, funciona. Pese a todas esas diferencias, es una cola agradable de beber, ligera y poco empalagosa, especialmente interesante para quien prefiera los refrescos de cola menos dulces. No intenta ser una copia especialmente fiel de la original y precisamente ahí reside parte de su interés: es una interpretación bastante libre del concepto de cola, con sus peculiaridades y algún defecto, pero perfectamente bebible.

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