Origen de la Colombiana
La marca de cola La Colombiana ha dejado una huella indeleble en diferentes momentos clave de la historia colombiana y ha sido un reflejo del sentir de cada época y exaltando el patriotismo, la conexión con la tierra y el carisma único de los colombianos. Con una base sólida de aproximadamente 450,000 clientes mensuales en promedio, La Colombiana se posiciona como una de las tres bebidas más vendidas de Postobón, siendo producida y distribuida desde 66 plantas en Colombia y con presencia en 19 países. Actualmente, La Colombiana es parte del catálogo de Postobón.
La Colombiana se exporta a 15 países, entre ellos Aruba, Australia, Bolivia, Canadá, Chile, Costa Rica, Curazao, Ecuador, España, Estados Unidos, Guatemala, México, Panamá y España. Desde su fundación, la marca ha estado presente en momentos icónicos de la historia colombiana, respaldando el deporte al patrocinar a destacados atletas como Diego Guzmán en el campeonato Barber Saab y reconocidos ciclistas como Lucho Herrera, así como a todas las selecciones nacionales de ciclismo.
En los años 80, La Colombiana también brindó su apoyo como patrocinador de equipos de fútbol profesional como Millonarios y Atlético Nacional, marcando un hito con su respaldo a la selección Colombia de fútbol. Además, la marca ha desempeñado un papel fundamental en el impulso y promoción de artistas colombianos, contribuyendo al crecimiento de figuras como Carlos Vives con sus clásicos de la Provincia, Juanes, Andrés Cepeda, Choquibtown, Sebastián Yatra, entre otros.
La influencia de La Colombiana en la cultura nacional va más allá de sus propias fronteras, como se evidencia en el refajo, una popular mezcla de Colombiana y cerveza que forma parte de las tradiciones y celebraciones de Colombia. Con una historia rica en tradición, compromiso y pasión por Colombia, La Colombiana continúa siendo una marca emblemática que une a los colombianos y lleva consigo el espíritu vibrante y auténtico de su tierra natal.
Cómo la conseguí
Me la trajo el gran Pablo Ferrer de uno de sus viajes.
Una joya digna de estar en esta colección.
Nota de cata
- Color: Al verterla en el vaso, La Colombiana exhibe un atractivo tono amarillento, que evoca la calidez del sol colombiano y añade un toque de luminosidad a la experiencia.
- Aroma: El aroma que emana de La Colombiana es sutil pero tentador. Se percibe una delicada fragancia que recuerda ligeramente al champán, con sutiles notas de caramelo que despiertan los sentidos y anticipan una experiencia refrescante y placentera.
- Sabor: Al probarla, La Colombiana revela su carácter único. Su sabor dulce, reminiscente del caramelo, se combina con matices que nos transportan al mundo del champán, creando una mezcla equilibrada y deliciosa que cautiva el paladar desde el primer sorbo.
- Textura: La textura de La Colombiana es suave y refrescante, con un carbonatación moderada que añade una sensación ligera y burbujeante en el paladar, sin resultar abrumadora.
- Final: El final de La Colombiana es dulce y satisfactorio, dejando un regusto agradable que invita a seguir disfrutando de esta emblemática cola colombiana.
