Román Kola
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Origen de Román Kola

Kola Román: una de las colas más antiguas del mundo

Cuando pensamos en bebidas de cola, lo primero que suele venir a la mente son marcas globales como Coca-Cola o Pepsi. Sin embargo, hay una gaseosa que lleva más de 150 años en el mercado y que puede presumir de ser una de las más antiguas del mundo: Kola Román.

Esta emblemática bebida nació en 1865 en Cartagena de Indias, Colombia, cuando Juan Esteban Hurtado importó desde Londres las primeras máquinas para la elaboración de gaseosas. En una época en la que el concepto de refresco carbonatado era prácticamente desconocido en la región, Kola Román empezó a abrirse camino con una receta que, en sus inicios, tenía un perfil similar al de una Kola Champaña. No fue un éxito inmediato, pero con el tiempo se convirtió en un ícono del Caribe colombiano.

A principios del siglo XX, la competencia amenazó su hegemonía. La llegada de la «Kola Walter» a Cartagena llevó a los Laboratorios Román S.A. a reformular su bebida. Durante tres años, los químicos Henrique Pío Román del Castillo y Luis Carrillo trabajaron en una nueva versión que finalmente salió al mercado en 1936. Desde entonces, la receta ha permanecido inalterada, consolidando su lugar en la historia de las bebidas gaseosas.

A diferencia de las colas tradicionales de color oscuro y con sabor predominante a caramelo, Kola Román destaca por su característico color rojo intenso y su dulzura con notas de vainilla. Su sabor único ha trascendido el consumo directo y se ha convertido en ingrediente de recetas típicas del Caribe colombiano, como los plátanos en tentación o las malteadas con leche.

En 1970, la marca se fusionó con la embotelladora de Coca-Cola en Colombia, y en 1982 firmó un contrato de licencia con Coca-Cola Femsa. A pesar de estar bajo el ala de una de las compañías más grandes del mundo, Kola Román ha mantenido su identidad y sigue siendo un símbolo de tradición y orgullo para la región.

Más de siglo y medio después de su creación, esta gaseosa continúa refrescando a generaciones de colombianos, con la misma fórmula que conquistó a Cartagena en 1936. En un mundo donde las tendencias cambian constantemente, Kola Román es la prueba de que algunas tradiciones nunca pasan de moda.

Cómo la conseguí

Rebuscando por tiendas colombianas de Barcelona. Esta la encontré en una tienda la Vía Laietana. 

Nota de cata

Aspecto: Kola Román se presenta en una lata de diseño clásico, con su característico color rojo intenso que destaca a simple vista. Su tonalidad vibrante y brillante es un distintivo de la bebida, evocando un aire nostálgico y tradicional. Al servirla en vaso, su efervescencia es moderada, con burbujas finas y constantes que realzan su atractivo visual.

Aroma: Al destapar la botella, se percibe un aroma dulce y envolvente con marcadas notas de vainilla y un ligero toque afrutado. A diferencia de las colas tradicionales de color oscuro, Kola Román no presenta un fuerte matiz a caramelo, sino una fragancia más ligera y floral, que anticipa su perfil de sabor único.

Sabor: En boca, Kola Román ofrece una experiencia dulce y bien equilibrada. Su sabor distintivo combina la suavidad de la vainilla con un fondo ligeramente cítrico que aporta frescura. No es una cola especiada ni con notas tostadas, sino una alternativa más liviana y amable al paladar. Su dulzor es pronunciado, pero no empalagoso, y está armonizado con una carbonatación que resalta su perfil refrescante.

Textura: La textura es suave y sedosa, con una carbonatación media que evita una sensación demasiado agresiva en boca. A diferencia de otras colas con burbujas más agresivas, Kola Román se desliza de manera fluida y placentera, lo que la hace ideal para disfrutar sola o en combinación con otros ingredientes en cócteles y malteadas.

Final: El final es redondo y prolongado, dejando un regusto dulce con matices de vainilla y frutas maduras. Su retrogusto es ligero y limpio, sin la persistencia de amargor que algunas colas más intensas pueden dejar. Esta característica la hace especialmente apreciada en la gastronomía caribeña, donde se utiliza tanto como bebida refrescante como en preparaciones culinarias tradicionales.

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